
Esta reflexión se presta para indagar profundamente en la mentalidad y motivaciones humanas, pero en realidad, lo que me llevó a pensar en ello fue algo bastante trivial, aunque siempre he pensado que lo trivial y lo trascendente están ligados y se reflejan mutuamente.
Todos sabemos que el tipo de historias y el comportamiento de los personajes con los que nos entretenemos han cambiado a través del tiempo. Temas que antes escandalizaban ahora parecen inocentes y en particular, medios como el de los Comics, ha sufrido ajustes para adaptarse a las audiencias en todos estos años. Yo también me he encariñado con personajes, programas de T.V. o estilos de dibujo y de repente, pesan los cambios y nos da la sensación de que fue un error. En el caso particular de los Comics, hay muchos lectores que desean que personajes muertos revivan, que el traje de su héroe favorito permanezca igual que hace 50 años, que no envejezca o que se siga enfrentando al mismo enemigo una y otra vez. Está tan arraigado que creo que es una parte inherente al medio en aquel país, y aunque me agradan los comics de supeheroes, no acabo de comprender por que el afán de mantener las cosas en un status, en gran medida, repetitivo. Luego de 5 años, me cansé de ver que muchas cosas seguían inalteradas y me desesperaba comprar mes tras mes una historia que eventualmente me dejaba una sensación de 'Déjà Vu'. Tal vez soy muy impaciente para esperar los verdaderos cambios, pero aun así, a veces tardan más en llegar que lo que tardan en deshacerlos, ya sea a petición popular o por cuestiones editoriales/comerciales. Me da la impresión de que las modificaciones mas sustanciales se da mas a raíz del cambio del mercado que de cuestiones creativas, pues las empresas intentan exprimir sus personajes e historias lo mas que pueden sin romper la fórmula, pero como les digo, no entiendo la postura de los que siguen comprando los Comics por años y años y a pesar de que tienen 100 números del mismo personaje en aventuras del mismo tipo quieren que las cosas permanezcan así o se niegan a aceptar que, por ejemplo, ya hay otro personaje que tiene la identidad del héroe que leían… ¿y si se hace villano? peor aun. Tarde o temprano lo devuelven al ‘buen’ camino e inventan una justificación a su cambio de actitud. Me molesta porque sencillamente me parece una gran limitante creativa, y por lo regular, las cosas quedan mal parchadas cuando tratan de 'arreglas'. Seguramente implica una buena dosis de habilidad el poder escribir algo interesante sin modificar las cosas en demasía o saber hasta que punto los lectores lo tolerarán, pero no es eso lo que a mi mas me llama la atención como lector. Tal vez simplemente es a lo que los acostumbró una industria que espera seguir vendiendo indefinidamente sus títulos, o tal vez le siguen consumiendo sencillamente porque es lo que a este tipo de lectores les gusta y esperan (¿tal para cual?). En ese caso, tal vez el que debería hacerse a un lado soy yo.
Mas allá de los Comics, entiendo (y lo he sentido), que hay cosas con las que nosotros hemos convivido por mucho tiempo, y de repente pesa que nos digan que ya no son así. Grande o pequeño, siempre representan un trauma porque es reacondicionar una parte de nuestro esquema de pensamiento: Asistir a otra escuela, usar un nuevo tipo de billetes, vernos en el espejo con un peinado distinto o leer que un planeta ahora no se considera como tal.
En otras palabras, entiendo que es natural resistirse a los cambios, y que el simple hecho de tener que adaptarse implica un esfuerzo que muchas veces preferiríamos evitar; pero muchos de estos cambios son positivos, necesarios y/o inevitables. Hay algunos tan trascendentes que llevan de por medio nuestra existencia y otros tan triviales que los olvidamos con facilidad, pero el cambio es parte esencial de muchas cosas que nos rodean y de nosotros mismos. Todos fuimos niños y todos moriremos algún día, y aun cuando el envejecer nos acerca a la muerte, la mayoría no pensábamos en eso, sino deseábamos crecer para hacer cosas de grandes, y aun ahora deseamos seguir creciendo, tal vez no en edad, pero deseamos ser mejores o lograr cosas que no hemos hecho. Pero algunos, se siguen aferrando a las cosas como son y eso a veces asfixia su crecimiento.
Me molesta que haya quien se cierre a la diversidad y a la posibilidad de mejorar, porque si bien, no creo que todos los cambios sean buenos, todo es perfectible y no puede existir una mejora sin un cambio (¿mas vale malo por conocido que bueno por conocer?). De hecho, me pongo a pensar que tal vez yo soy cerrado en algunas cosas, pero no por ello deja de incomodarme esa actitud o dejo de considerarla errónea. Siento como si esas personas desearan revivir el mismo día de su vida una y otra vez, que no solo son incapaces de aceptar el cambio externo, sino de cambiar ellos mismos para aceptarlo. Plutón no dejará de existir por considerarlo un planeta enano ni arruinará la educación escolar si no se incluye en los libros escolares. Además, ¿cuántos lo han visitado?, ¿Qué tanto cambia su vida el que sea de una u otra manera?. Creo que a veces ni siquiera existe una razón para sentirse afectados, sino que solo tienen temor al cambio y lo manifiestan con rechazo, sintiendo tal vez que si permiten algo tan superficial luego querrán cambiarles otras cosas que les afecte mas directamente (Hasta lo que no comen les hace daño).
Hay muchas cosas que he logrado, que he encontrado o que se me han permitido, que aprecio mucho y que no quiero perder. La diferencia entre estimar algo y aferrarse a ello puede ser a veces muy delgada. Yo tampoco quiero arriesgar lo que tengo, pero a la vez, no hacerlo es negarse a aceptar todo lo que el futuro nos puede deparar. Tal vez por eso me cala tanto, porque sé lo difícil que es adaptarse a nuevas situaciones, porque lo he vivido mas de lo que quisiera y porque aun así, me he decidido a seguir buscando el camino que me lleve a sentirme mejor conmigo mismo.


